lunes, 8 de agosto de 2011

Altos presupuestos para Armas

Venezuela figura como el país de América Latina que más redujo sus gastos militares (25%), en el quinto lugar en ese ranking. La mayoría de esas adquisiciones se han hecho en Rusia y China debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos, que no sólo no vende los equipos necesarios para modernizar el armamento sino que, en violación de cláusulas de contratos suscritos por las respectivas compañías, no le suministran los repuestos necesarios, lo que ha obligado a canibalizar algunas unidades (sacarle piezas para instalarlas en otros), y dejar muchas totalmente inoperativas, como ha ocurrido con los aviones F16.


De acuerdo el índice del Sipri recién aparecido, los países de América Latina que tuvieron mayores gastos militares en el 2009 se clasifican en este orden, en millones de dólares, y seguidamente, la proporción del PIB:

Brasil 27.149 1,5
Colombia 10.055 3,7
Chile 5.683 3,5
México 5.490 (*)
Venezuela 3.254 1,4
Argentina 2.608 0,8
Ecuador 1.821 2,8
Perú 1.502 1,1
Uruguay 496 1,3
(*) Tuvo un incremento del 11% respecto a 2008 (4.940) para combatir el narcotráfico.

Es importante observar el gasto de Chile, el tercero en la región; puede compararse con la suma de los gastos militares de sus dos vecinos Argentina y Perú (4.110), no obstante que ambos son de mayor extensión y con más población que la de Chile. ¿Quiénes lo amenazan? Debemos agregar que esta proporción no es de ahora, sino que viene repitiéndose incluso en los años de gobierno de Bachelet.

Sin embargo, ustedes no han visto nunca a un jefe del Comando Sur de las Fuerzas Militares de EEUU advirtiendo sobre tan desproporcionado gasto militar chileno, ni han leído o escuchado algún comentario crítico, o de extrañeza, de los dirigentes de la oposición venezolana ni de algún organismo internacional preocupado por la paz y los derechos humanos.

La Manipulación sobre el petróleo

El tema petrólero en Venezuela es parte de la matriz de opinión que han querido inducir los apátridas al servicio del imperio estadounidense, y está destinada a confundir y crear falsos resentimientos en sectores de la población que tal vez no han comprendido la esencia de la política exterior venezolana. El denominado Pacto de San José fue creado por la IV república para vender petróleo en condiciones privilegiadas a los países más necesitados de la región. Eso estaba bien; era justo. Pero expresamente se excluyó a Cuba. Eso estaba mal; era injusto. El presidente Chávez eliminó la exclusión. Eso estaba mejor, y con todos fijó condiciones a largo plazo y acordes con su realidad económica y social. Unos pagan con dinero, otros con trueque de bienes y/o servicios, otros con ambos… Nunca hubo más moral, más solidaridad ni más justicia entre pueblos hermanos. Nadie pierde, todos ganan. Pero la indecencia internacional y sus lacayos nacionales manipulan a través de los medios y tratan de engañar a determinados grupos sociales. Son los mismos medios que ayer callaron, y muchos aplaudieron con habitual impudicia la miserable acción excluyente contra la soberana Cuba, la “pecadora” que ha enfrentado al basurero imperial. 

¿En que se invertía antes la renta petrolera? ¿No es cierto que con ella se enriqueció un sector de venezolanos y extranjeros, es decir, que fue a parar a los bolsillos de unos pocos? ¿Por qué Uslar Pietri llamó a “sembrar el petróleo”? ¿No es eso lo que se está haciendo, actualmente? ¿Qué motivaciones impulsaron el descenso de los precios del petróleo, en los últimos años del siglo XX, llevándolo a menos de 8 dólares por barril? ¿Por qué entonces, los gobiernos de turno (Carlos Andrés Peréz y Rafael Caldera) no realizaron acciones para revitalizar la OPEP y elevar los precios, sabiendo que constituía el 80% de la renta nacional? Ese pueblo hoy sabe que la “nacionalización del petróleo” fue una farsa, y que la meta verdadera eran su privatización. 

La renta petrolera ahora satisface las necesidades del pueblo, sin exclusión alguna. Las transnacionales del imperio y sus lacayos deliran inútilmente, pues el gobierno revolucionario se convirtió en sepulturero de sus ilusiones y puso punto final a la rapiña y el saqueo.